Envejecer no es una enfermedad, pero merece atención
Con los años, es normal que un perro se mueva algo más despacio o duerma más. Pero cuando el cambio es notable o aparece de forma relativamente rápida, conviene descartar que haya algo tratable detrás, en vez de asumir que "ya es mayor".
Cambios que conviene comentar en la consulta
- Dificultad para levantarse, subir escaleras o saltar al sofá o al coche.
- Cambios de peso, hacia arriba o hacia abajo.
- Más sed o más orina de lo habitual.
- Desorientación, cambios de comportamiento o alteraciones del sueño.
- Bultos nuevos en la piel.
- Cambios en el apetito o en la forma de comer.
Cómo adaptamos las revisiones
A partir de cierta edad, solemos recomendar revisiones más frecuentes que en la etapa adulta, para poder detectar antes cualquier cambio relevante.
En el día a día
Una cama ortopédica, alfombras antideslizantes, una rampa para el coche o paseos más cortos pero regulares suelen ayudar bastante. Mantener rutinas estables también es útil si aparece cierta desorientación.
