Por qué los gatos disimulan la enfermedad
En la naturaleza, mostrar debilidad los haría vulnerables — y ese instinto se mantiene en casa. Por eso, los cambios sutiles en su comportamiento suelen decir más que su aspecto general.
Qué observar en casa entre visitas
- Cambios en el arenero: frecuencia, cantidad, esfuerzo al orinar o defecar.
- Variaciones en el apetito o en la sed.
- Cambios de peso, aunque sean progresivos.
- Aseo menos cuidado o pelo con peor aspecto.
- Menos actividad, menos juego o más tiempo escondido.
Qué valoramos en la consulta
Exploramos su estado general, el abdomen, la boca, la piel y las articulaciones, y valoramos si conviene alguna prueba complementaria según su edad y su historial.
Frecuencia orientativa
Como mínimo, una revisión anual; en muchos casos se recomienda cada seis meses, sobre todo si hay antecedentes o el equipo veterinario lo considera oportuno.
